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¿Es posible controlar la miopía?

Este escrito no pretende tener la certeza del problema de la miopía, pero si exteriorizar
lo que ella representa en mi profesión, qué estomar la mejor medida para que el cliente,
actualmente también paciente, pueda tener enfocada la imagen del objeto que observa
o fija, en retina.

Partimos, que el problema de la miopía, es el de la formación de la imagen del objeto
observado por delante de la retina, donde la retina sería el papel de fotografía que
informa al cerebro de lo que ve.

Hablaríamos de un ojo con “exceso de potencia” pues los rayos convergen más de lo
necesario, y el porque un miope no puede compensar su problema refractivo es porque
no puede crear un lente divergente que sea capaz de disminuir el “exceso de potencia”,
o sea una lente negativa, valor que se observa en las anotaciones de las prescripciones
miopicas, que presentan un valor negativo delante de la potencia.

Mi experiencia, mi lógica y muchos de los estudios con los que me he formado, refieren
que hay una parte genética, para desarrollar la miopía, y una parte funcional.

Esta primera parte genética, siempre le acompañará la parte funcional, pues nuestro
desarrollo tecnológico ha comportado que un largo periodo de tiempo lo pasemos
enfocados (o acomodando, técnicamente hablando) en visión próxima, en el trabajo con
el ordenador o documentación, en tiempo libre con el móvil, Tablet u ordenador
también.

Este esfuerzo visual, el enfoque o acomodación, provoca una tonicidad muscular
prolongada en el tiempo, que no sabemos si modifica la posición del crecimiento axial
de la estructura ocular, elongando de manera anómala el ojo, o sea un aumento anteroposterior.
Hoy, los controles de miopía para intentar parar el progreso de esta, se basan en lentes
de contacto de geometría u óptica diferentes, o a nivel médico, en oftalmología, con
farmacología alterando parcialmente la acomodación.

Como profesional, y siempre dispuesto a escuchar opiniones diferentes, la mejor terapia
a modo personal para el tratamiento de la miopía, aunque parezca demasiado simple,
es la disminución del tiempo de exposición en visión próxima, lo mismo que decir,
aumentar el tiempo de actividad al aire libre; puede parecer fácil pero nuestra forma de
vivir actual nos lo hace complicado.

Una de las recomendaciones que hago constantemente, es la regla 20-20-20, cada
veinte minutos de trabajo en visión próxima, mirar a veinte pies durante veinte
segundos; buscar el equilibrio en enfoque y desenfoque.

Acto seguido, lo que más recomiendo es el uso de lentes de contacto, hace muchos años
que creo que al llevarlas puestas la miopía no progresa igual. En un principio
recomendaba las lentes permeables, pues hay parámetros que apuntan ser más sanas,
hoy día tenemos en lente de contacto blanda producto con mucha transmisibilidad y
capaz de poder reemplazar de manera frecuente, antes de crear alergias o alteraciones
en su superficie.

El uso de las lentes de contacto, yo lo aconsejo cuanto antes mejor, pues creo que
también da libertad al paciente. Poder combinar el uso de gafas con lentes de contacto,
y no tener que estar obligado a llevar unas gafas que pueden llegar a cansarle. A nadie
nos gusta que nos obliguen y todo lo que usamos de manera diaria lo reemplazamos, ya
sean deportivas, pantalones, camisa, etc…

Volviendo a la cuestión técnica, a día de hoy se discute si un tipo de lente de contacto
disminuye más o menos la progresión de la miopía, si una tiene una incidencia de 0,13,
la otra de 0,16 y la básica de 0,17; lo que viene a decir que todas, en su justa medida, lo
hacen, y muchas veces o no vale la pena asumir un posible riesgo o coste.

A todo esto, normalmente, podemos relacionar el uso de lentes de contacto con
actividad deportiva, o sea actividad al aire libre o que no requiere de fijación en visión
próxima en la mayoría de deportes. Pues esta relación es la que mejor iría para evitar el
progreso de la miopía.

A nivel recordatorio, y para dar que pensar sobre la etiología de la miopía, y que muchas
veces se me plantea al visitar a los niños, es la capacidad que tienen los miopes, creo
por su factor genético, de que les crezca el ojo, versus a los pacientes hipermétropes,
que es lo que querríamos para poder disminuir su hipermetropía.

Este artículo, no pretende ser una verdad indiscutible sobre la miopía, sólo como al inicio
he explicado, es hablaros de mi experiencia sobre esta ametropía.

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